sábado, 3 de diciembre de 2016

DIABETES Y TABACO: UNA COMBINACIÓN FATAL



Los fumadores tienen un riesgo mucho mayor que los no fumadores de fallecer por cualquier causa. Un riesgo que, además, se duplica en caso de padecer diabetes


El tabaco y la diabetes forman una combinación mortal 

Fumar, no cabe duda, es muy perjudicial para la salud. O como rezan las advertencias recogidas en las cajetillas de cigarrillos, fumar mata. De hecho, el tabaquismo es, como han mostrado infinidad de estudios, el primer factor de riesgo para sufrir una muerte prematura. Un riesgo que resulta incluso mayor en aquellas personas que, como consecuencia de una enfermedad crónica, ya tienen mermada su salud. Es el caso, entre otras patologías, de la infección por VIH, en la que el fumar acorta la esperanza de vida más que el propio virus. Y asimismo, de la diabetes. No en vano, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Colorado en Denver (EE.UU.) muestra que el riesgo de fallecer por cualquier causa en la población fumadora, ya de por sí muy elevado, llega incluso a duplicarse en el caso de padecer diabetes.
Como explica Kavita Garg, directora de esta investigación que se presentará en la Reunión Anual 2016 de la Sociedad Norteamericana de Radiología (RSNA) que se celebrará el próximo fin de semana en Chicago (EE.UU.), «en nuestro trabajo hemos encontrado una asociación estadísticamente significativa entre la diabetes y la mortalidad por cualquier causa, los decesos por tumores no localizados en el pulmón y los fallecimientos por cáncer de pulmón entre la población femenina».
Mute
Combinación fatal
El estudio tuvo por objeto evaluar el posible impacto del tabaco sobre la mortalidad por cualquier causa, por cáncer de pulmón o por cualquier otro tipo de enfermedad oncológica en la población con diabetes. Y para ello, los autores analizaron los historiales médicos de 53.454 adultos, 5.137 de los mismos diagnosticados de diabetes, que habían participado en el Estudio Nacional de Cribado del Pulmón de Estados Unidos (NLST), trabajo realizado para comparar la eficacia de la tomografía computarizada de baja dosis y de la radiografía de tórax en la detección precoz del cáncer de pulmón en la población fumadora y ex fumadora.
Durante el periodo de seguimiento del estudio se registraron un total de 3.963 decesos –680 entre los participantes con diabetes–, de los que 1.021 fueron ocasionados por cáncer de pulmón y 826 por tumores localizados en otros órganos.

La diabetes duplica el riesgo de fallecimiento por cualquier causa o por un cáncer distinto del de pulmón en la población fumadoraKavita Garg
Los resultados mostraron que, por sí sola, la diabetes se asocia con un riesgo hasta dos veces mayor de mortalidad por cualquier causa, así como por un tumor no localizado en el pulmón, en la población fumadora. Un aumento del riesgo, además, que resulta independiente de, entre otros factores, la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC) y el número de cigarrillos fumados por año.
Como indica Kavita Garg, «los resultados muestran que la diabetes duplica el riesgo de fallecimiento por cualquier causa o por un cáncer distinto del de pulmón en la población fumadora. También hallamos que las mujeres con diabetes tienen un mayor riesgo de morir por cáncer de pulmón. Un efecto asociado a la diabetes que, sin embargo, no se observó en el caso de los varones».
Mayor duración y cantidad
En definitiva, parece que el hábito tabáquico supone un mayor perjuicio, si cabe, para la población diabética. Un efecto nocivo, cuando no fatal, que parecían ignorar los participantes en el estudio. No en vano, la cifra promedio de cajetillas fumadas por año fue mayor en los pacientes con diabetes que en aquellos que no padecían esta enfermedad metabólica.
Entonces, y dado que eran más mayores y fumaban más, ¿la mayor mortalidad asociada a la diabetes se explica por un mayor consumo acumulado de cigarrillos por los participantes con la enfermedad? Pues la verdad es que, como reconocen los propios autores, aún no se sabe.
Sea como fuere, concluye Kavita Garg, «es fundamental que los pacientes tomen participen en el control de su diabetes y que se sometan a un cribado pulmonar en el caso de ser fumadores».

CÓMO APRENDER MÚSICA CAMBIA EL CEREBRO DE LOS NIÑOS



Aumenta las conexiones neurológicas en los pequeños, lo que mejora las habilidades cognitivas. Puede ayudar a los pacientes con hiperactividad o autismo


Tomar clases musicales aumenta las conexiones neurológicas en el cerebro de los niños, según el estudio 

Escuchar música puede estar muy bien, pero aprender a hacerla es aún mejor, especialmente en los primeros años. Una investigación presentada en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA) sugiere que tomar clases musicales aumenta las conexiones neurológicas en el cerebro de los niños e incluso puede ser útil en el tratamiento de trastornos como la hiperactividad, el déficit de atención o el autismo.
«Sabíamos que la instrucción musical beneficia a los niños, pero este estudio nos ha dado una mejor comprensión de cómo se producen los cambios en el cerebro», explica Pilar Dies-Suárez, radiólogo jefe en el Hospital Infantil de México Federico Gómez en Ciudad de México.
Los investigadores estudiaron a 23 niños sanos de entre cinco y seis años de edad. Todos eran diestros y no tenían antecedentes de trastornos sensoriales, neurológicos o de percepción. Ninguno había sido entrenado en disciplinas artísticas anteriormente.
Antes y después del nuevo entrenamiento musical, los menores fueron sometidos a una técnica de resonancia magnética avanzada, llamada tensor de difusión, que identifica los cambios microestructurales en la materia blanca del cerebro.
La materia blanca del cerebro está compuesta por millones de fibras nerviosas llamadas axones que actúan como cables de comunicación que conectan diferentes regiones del cerebro. El tensor de difusión produce una medida, llamada anisotropía fraccional, del movimiento de las moléculas de agua extracelulares entre los axones. Si el cerebro está sano, la dirección de esas moléculas de agua es bastante uniforme y da unas medidas altas en la anisotropía fraccional. Cuando el movimiento es más aleatorio, los valores disminuyen, lo que sugiere anomalías.
A lo largo de la vida, la maduración de los tractos cerebrales y las conexiones entre las áreas motoras, auditivas, etc, permiten el desarrollo de numerosas habilidades cognitivas, incluyendo las habilidades musicales. Estudios previos han relacionado trastornos como el autismo y el déficit de atención con la disminución del volumen y las conexiones de fibras en algunas zonas ubicadas en la corteza frontal del cerebro. Eso sugiere que la baja conectividad en la corteza frontal, un área del cerebro involucrada en los procesos cognitivos complejos, es un biomarcador de estos trastornos.
Mejoras en nueve meses
Después de que los niños del estudio completaran nueve meses de instrucción musical utilizando tubos de percusión Boomwhackers, el tensor de difusión mostraba un aumento de la anisotropía fraccional y la longitud de las fibras de los axones en diferentes áreas del cerebro.
«Cuando un niño recibe instrucción musical, se pide a su cerebro que complete ciertas tareas», dice la investigadora. «Estas tareas involucran habilidades sociales, de la emoción, la cognición, motoras y auditivas, que parecen activar estas diferentes áreas en el cerebro. Estos resultados pueden haber ocurrido debido a la necesidad de crear más conexiones entre los dos hemisferios del cerebro».
Los investigadores creen que los resultados del estudio pueden ayudar en la creación de estrategias específicas para el tratamiento de trastornos como el autismo o el déficit de atención.

domingo, 9 de octubre de 2016

PROPONEN LA EXISTENCIA DE VIDA ALIENÍGENA ALIMENTADA POR RAYOS CÓSMICOS



Una investigación sugiere la posibilidad de que en planetas lejanos a estrellas la radiación espacial fuera usada como fuente de energía por microbios similares a algunos encontrados en la Tierra, y que viven gracias a la descomposición del uranio


Si hubiera que resumir mucho cómo funciona la vida, se podría decir que hay seres vivos consumidores, que obtienen la materia orgánica y los nutrientes de otros organismos, y seres vivos productores primarios, que son aquellos que sintetizan su materia orgánica por sí mismos. Entre estos, están por ejemplo las bacterias y las plantas que son capaces de hacer la fotosíntesis y de obtener energía de la luz del Sol, y también los microorganismos que pueden obtener la energía de algunos productos químicos. Por ejemplo, hay bacterias capaces de respirar metales (en vez de oxígeno) y usar como fuente de energía el hierro, el sulfuro de hidrógeno, el hidrógeno molecular o el amoniaco.

Muchos de estos microbios «extraños» que viven de estas moléculas viven allí donde no llega la luz, o sea, en el subsuelo y en las profundidades de los océanos y los lagos. Suelen ser microbios adaptados a condiciones extremas y muy particulares, y muchas veces no crecen tan rápido como los afortunados que hacen la fotosíntesis.

Recientemente, los investigadores se han fijado en uno de estos extraños microbios. Se trata de Desulforudis audaxviator, una bacteria descubierta a 3 kilómetros de profundidad en una mina de oro de Sudáfrica y que parece vivir de la energía que obtiene de la descomposición radiactiva del uranio. Tal como explicó en «Science»Dimitra Atri, un astrobiólogo del «Blue Marble Space Institute of Science» en Seattle (Estados Unidos), este microorganismo amante de la radiactividad podría ser una prueba de que el espacio está poblado por microorganismos similares.

Rayos cósmicos
Tal como ha propuesto Atri en una simulación por odenador, podría ser que la vida hubiera aprendido a aprovechar una fuente de radiación muy abundante en el espacio. Se trata de los rayos cósmicos (GCRs, en inglés), una radiación de muy alta energía que se origina más allá del Sistema Solar, probablemente en explosiones de supernovas y en núcleos activos de galaxias, o sea, en agujeros negros supermasivos. Lo interesante es que esta radiación llega a los planetas, y que en aquellos donde la atmósfera y el campo magnético son débiles, se internan en las profundidades del subsuelo, donde quizás podrían ser la fuente de energía de extravagantes formas de vida.


Simulación por ordenador de una cascada de reacciones nucleares en la atmósfera provocadas por la llegada de rayos cósmicos
Simulación por ordenador de una cascada de reacciones nucleares en la atmósfera provocadas por la llegada de rayos cósmicos
Aunque el término de rayos cósmicos recuerda al título de una novela de ciencia ficción, en realidad no tienen nada de ficticios. Actualmente se sabe que bombardean constantemente las capas más altas de la atmósfera terrestre, y que allí transforman la química de la ionosfera. Además influyen en la formación de nubes (en la troposfera) y forman parte de las dosis naturales de radiación a las que están expuestas las personas y los seres vivos en general.

Extraños alienígenas
Según Dimitra Atri, este constante flujo de radiación podría ser aprovechado por algún tipo de forma de vida alienígena, pero solo en planetas con atmósferas más tenues y con campos magnéticos débiles, puesto que ambos escudos frenan los rayos cósmicos. Así, la importancia de estos rayos sería mayor en satélites y pequeños mundos como Plutón, la Luna, Europa, Encélado y un número desconocido de otros cuerpos más allá del Sistema Solar.

Además, dado que este flujo de energía es relativamente bajo, y no es comparable a la radiación proveniente de las estrellas, las formas de vida que alimentaría serían más pequeñas y simples, y además crecerían más despacio.

Pero Atri no se ha limitado a lanzar su imaginación al cosmos. En vez de eso, ha usado simulaciones por ordenador para estimar cuál sería el flujo de energía de los rayos cósmicos en varios mundos. Y, tal como ha publicado en «Royal Society Interface», en teoría la energía resultante dentro del subsuelo sería suficiente para alimentar a pequeñas formas de vida. Por eso, en su opinión, «no puede descartarse que existieran formas de vida así».

¿Yermos u oasis?
Uno de los lugares más prometedores para encontrar estas formas de vida basadas en rayos cósmicos sería Marte, una roca reseca pero que tiene agua en el subsuelo y una abundante variedad mineral. «Es gracioso, porque cuando buscamos formas de vida extraterrestres normalmente buscamos lugares con atmósferas gruesas, pero aquí deberíamos buscar justo lo contrario», ha dicho Atri.


Fotografía de miscroscopio electrónico de Desulforudis audaxviator
Fotografía de miscroscopio electrónico de Desulforudis audaxviator- NASA
Tal como ha opinado en «Science» el astrobiólogo Duncan Forgan, es cierto que las condiciones del subsuelo en las que vive D. audaxviator pueden ser similares a las de Marte (de hecho los investigadores trabajan en investigar el subsuelo de la Tierra para entender cómo sería la vida en Marte y en otros lugares), pero a la vez ha sido menos optimista que Atri.

El motivo es que aquellos planetas bombardeados por rayos cósmicos y no calentados por estrellas estarían en principio tan fríos como para que el hielo dejara a la vida literalmente congelada. Además, Forgan ha recordado que el flujo de esta radiación puede alimentar a los seres vivos, pero que en exceso puede ser letal: La radiación de alta energía es capaz de dañar el material genético de los microbios y acabar con su existencia.

Pero quizás el subsuelo, donde la actividad interior de los planetas podría elevar las temperaturas y fundir el agua, podría ser el hogar perfecto para que estos rayos alimentaran la vida. Después del descubrimiento de indicios de un océano en Europa, y de evidencias de que Encélado, Titán y Marte son planetas potencialmente habitables, extender la búsqueda de vida aún más allá, a los planetas bombardeados por rayos cósmicos, promete con ampliar aún más los horizontes de la imaginación. ¿Cómo será la vida extraterrestre?

domingo, 25 de septiembre de 2016

EL ANIMAL MÁS INDESTRUCTIBLE PODRÍA PROTEGER AL HOMBRE



Una investigación ha descubierto que una proteína de los tardígrados aumenta la superviviencia de células humanas frente a los rayos X



Primer plano de un tardígrado. Tienen ocho patas y miden como mucho unos 0,5 milímetros
Se les llama ositos de agua, pero además de su aspecto, en realidad los tardígrados no tienen nada de tiernos. De hecho son una de las criaturas más resistentes del planeta Tierra: pueden sobrevivir en el espacio (toleran temperaturas de -272 grados centígrados), pueden vivir bajo presiones extremas, como las encontradas en los océanos más profundos, y pueden sobrevivir durante decenios sin agua. Por eso se explica que actualmente estos animales microscópicos vivan en casi cualquier lugar, como lo son las montañas, los mares, las selvas o las regiones polares.

Desde hace tiempo, se sabe que los tardígrados tienen varios ases en la manga para ser tan resistentes. Por ejemplo pueden suspender su metabolismo cuando las condiciones se complican (esto se llama criptobiosis) y pueden permanecer mucho tiempo desecados. Pero además de esto, tal como se ha publicado este martes en la revista «Nature Communications», los tardígrados de la especie Ramazzottius hypsibius, tienen un escudo contra los rayos X. Se trata de una proteína capaz de proteger al ADN, pero lo interesante es que puede usarse para defender a células humanas cultivadas en laboratorio. ¿Podría usarse en el futuro para resguardar al hombre de la radiación?


«Estamos realmente sorprendidos», ha explicado a AFP Takuma Hashimoto, primer autor del estudio e investigador en la Universidad de Tokio. «Es impactante que un único gen (el que produce la proteína) sea capaz de aumentar la tolerancia a la radiación de células humanas cultivadas en laboratorios», ha añadido.

La proteína en cuestión se llama «Dsup», del inglés «damage supressor» (supresor de daño). Y según esta investigación, le permite a las células duplicar su resistencia a la radiación. Tal como ha dicho Hashimoto, parece que esa proteína «funciona como algún tipo de escudo físico para proteger el ADN». En especial frente a los rayos X.

¿Ladrón de genes?
Aparte de esto, la investigación de Hashimoto le ha restado credibilidad a una teoría sostenida por algunos científicos según la cual la enorme capacidad de resistencia de los tardígrados de la especie Ramazzottius hypsibius se adquiere en algunos casos por medio de transferencia horizontal, un proceso por el cual este animal incorpora genes de otros animales o plantas entre su propio material genético para aprovecharse de él.

El motivo es que el equipo e Takuma Hashimoto secuenció los genes del tardígrado Ramazzottius varieoranatus, uno de los más resistentes, y descubrió que solo el 1,2 por ciento de su genoma era de origen foráneo. «Esto sugiere que la transferencia horizontal de genes no es una importante causa de "tolerabilidad" (capacidad de resistencia a factores ambientales extremos)».

Los investigadores han tenido oportunidad de poner a prueba a estos animales. Han sido hervidos en baños de nitrógeno líquido durante días enteros, y allí han mostrado que es una gran ventaja deshidratarse para evitar la formación de cristales de hielo en el interior del cuerpo. Ya en 2007 fueron lanzados al espacio en un satélite para ver si sobrevivían al vacío, al frío y a la radiación del espacio y luego los trajeron de vuelta. La respuesta fue que sí que sobrevivían, y con creces: después de aquel viaje algunas hembras ponían sus huevos y tenían una descendencia sana.

FUENTE:  http://www.abc.es/ciencia/abci-animal-mas-indestructible-podria-proteger-hombre-201609201955_noticia.html?ns_campaign=gs_ms&ns_channel=abc_es&ns_fee=0&ns_linkname=boton&ns_source=fb&ns_mchannel=abc-es